No te asustes por lo que te cuento, pero en mi vecindario todo esto es cierto

6 febrero 2009

  Entonces tiran, sin preguntar primero…

El  sueño me cuesta mucho porque mi cabeza no para. Doy mil vueltas. Prendo la tv y me mato con el zapping mientras me digo ¡Apagala!, y me maldigo por no bancarme ver todo negro. Me joden los mosquitos, necesito aire en la cara, las sábanas frescas y estiradas, perfume rico, almohadas y almohadones en el ángulo exacto. Cuando logro resistirme a la tv, escucho AM, mucho AM.

Tengo varios requisitos más, sobretodo en lo que se refiere a chequear a los nenes. Si su cuarto no está divino, limpio, fresco, la ropa de cama como a mí me gusta, sus pijamas en composé, y varios etc. más, me los llevo conmigo a la cama.

Yo duermo, en promedio, un día con marido y otro no. Por lo tanto mi vida en general es un caos, y puntualmente mis noches. Ni sola ni acompañada encuentro posición. Me duele todo hace ya varios años.  A los nenes les gusto como colchón, se acomodan de pies a cabeza arriba mío. Bueno, en definitiva, para mí dormirme es un temón. Con estos antecedentes, el lunes me dormí antes de la 1. Eso es tempranísimo. Lo festejaba en la vigilia, me acuerdo.  

Me desperté como otras veces, que voy al baño y en realidad no sé si me desperté para ir al baño o me despertaron los ruidos, y de paso fui al baño. Eran las  5 am y mi hermano (viviendo en casa por estos días) hacía chirriar la puerta abriendo y cerrando. Me dijo algo, medio exaltado, pero yo más bien quería golpearlo. Sé que repetía “¿Viste qué hijos de puta?” Y, no…

 Al día siguiente, escucho a mi vecina. Tuve un déjà vu-efecto mariposa y presté atención: hablaba de eso.

 Hay unas bestias desencajadas. No sé bien cómo llamarlos, tengo una terrible impotencia que me hace ensayar epítetos, aunque no hay uno sólo que me satisfaga.

 El verano pasado flasheé con un vecino. El flaco no mide más de 1.60, debe pesar unos 55 kilos. Usa, siempre, unos shorts anchos, diversas remeras y unas medias tres cuartos de algodón, verdes, subidas hasta las rodillas. Con zapas símil Topper (Torpe les dice mi hermano) y una mochilita. Aparentemente tiene un hijo de unos 9 años, aparentemente no tiene mujer, parece que viven solos. Yo flasheé porque tiene una apariencia bien extraña, como de <turco>. Y porque la primera vez que lo ví, estuvo hamacando a su hijo, en la misma posición y con el mismo gesto, unas cinco horas. Era muy obvio que estaba planeando un atentado… 5 horas… Cuando camina sonríe, y parece que tuviera pequeños espasmos.

 Una tarde, mientras yo hamacaba a los míos, lo vi acercarse con su pequeño, que ya casi lo supera en tamaño. No digo que temí, pero me agarró una mezcla de curiosidad con ansiedad que sí, se parecían al miedo.

Sin embargo, los dos tuvieron una charla de lo más coherente y hasta interesante, con finas ironías y complicidades que me agradaron mucho. Mientras los escuchaba pensaba, pobres, no la deben pasar bien con idiotas como yo que se filman una de Rambo en la cabeza cuando los ven. Juzgarlos por su aspecto era muy fácil y hasta obligado. Yo soy una analfabeta social, no sé ponerme a conversar con alguien. Pero tuve muchas ganas, además él me dio pie. Me los imagino en habitaciones oscuras, matándose con la Play. Qué historia tendrán? Él es chico, no creo que tenga más de 25. Todo muy raro. Esto, más el contexto barrial y socio económico, convierten a mi historia en el caldo de cultivo perfecto para que ocurra una de Crónica.

 Resulta que este pibe, a quien para no desaprovechar su particular estampa llamaremos Mohad, labura limpiando vidrios a toda hora. Va y viene caminando, no puede gastar en bondi. Se camina, espasmódicamente, unas cuantas cuadras. Sonriendo y con cara de Norman Bates. El lunes volvía de madrugada, cuando se cruzó a unas 10 cuadras con un grupo de pibes de entre 22 y 25 años. Hasta ahora, estos pibes para mí eran unos boludos que se querían hacer los malos, fakes drogones, que hinchaban las pelotas todos los días como si no tuvieran que laburar, hasta que amanecía. Y que se curtían a las minas más feas del barrio para después cargarse entre ellos a los gritos. Estos seres infames le ofrecieron a Mohad traerlo a casa. “Bueno, dale” se puso contento él. Se subió a la moto, tal vez feliz por hacer nuevos amigos. Hasta que se bajó en la vereda,

-Dame $5 por el viaje

-Qué? No, no tengo, disculpáme, porque no me avisaste antes!

-Dame $5!!!!! Dame lo que tengas!!!!

-Pero cómo querés que tenga, yo laburo por monedas, te juro, no tengo -llorando-.

Pum, crash, pow, raw

 El “más valiente” empezó, y entre los cinco se coparon y arremetieron. Él corrió a su casa, pidió por favor, subió las escaleras como pudo, entre golpes fue llegando y abrió la puerta. Las bestias quedaron aullando, riendo, jurándole la muerte. Al tipo más inofensivo que pueda verse. A juzgar por su tamaño, porque yo deseo que haya un serial killer dentro suyo y los desintegre con una cucharita. Eran cinco infames, de tamaño considerable, pegándole a una nena, pegándole a Rafa Golgory. Una sola piña de uno solo de ellos ya lo destrozaba.

 Pasaron diez minutos, y acá viene lo grave, se propusieron:

-Dale, vamo’ a bardearlo.

-Dale, cualquier cosa, te quiso violar a tu hijo.

-Listo, vamos.

 Volaron cascotes, botellas y palos, hasta que dieron en la ventana equivocada y tuvieron que caretearla. Mi hermano intervino, le dijeron lo del hijo violado, él se hizo el boludo. Igual, ya le habían roto todas las ventanas y la puerta.

Esa mañana, uno de los agresores se fue a hacer la denuncia con su madre a la comisaría. Supongo que Mohad también fue. Pero está claro cuál va a ser su destino. Se lo ganó por su aspecto y su modo de vida. Y en este edificio el 90% de los propietarios son familiares de estos macacos llenos de mierda. Aman los quilombos, aprovechan toda posibilidad de pegar y, as seen on tv, siempre se meten a romper casas de cualquiera cuando hay vía libre, se roban todo y prenden fuego tu vida. A veces, yo estaría ahí con ellos. Pero hoy sé la historia completa, Mohad es inocente y se está comiendo un garrón por unos negros de mierda, uno hijos de puta. Porque se viste raro.

Anuncios

4 Responses to “No te asustes por lo que te cuento, pero en mi vecindario todo esto es cierto”

  1. gutundbillig Says:

    Hola Lola
    No sabía lo del mail, qué malaonda.
    Yo quisiera ser más social, no puedo y no sé serlo.
    Te agradezco lo de la coherencia. En realidad es un desastre porque tenía un matete en la cabeza, no se trata de una virtud.
    Y no sabés lo mal que me siento, es un espanto.
    Beso.

  2. Lola Says:

    Hola!
    Antes que nada, una puteada para WordPress: ya sé que avisa que el mail es requisito, pero si estás un poco para atrás como yo, no te puede avisar que estás metiendo la pata SIN borrarte el comentario? :@
    Más o menos te decía:

    Primero, me sentí bastante identificada con el tema del sueño. Soy bastante así también, tanto que a veces pienso que esto de irse a descansar da mucho trabajo. Y también soy bastante antisocial con otros padres, madres espcialmente

    Segundo, no sé cómo hiciste para hilar tres historias en un mismo texto con coherencia, hay que poder!

    Tercero, qué bronca que debe dar el sólo hecho de ser testigo de lo que pasó al final de tu relato (ser protagonista ni me quiero imaginar).

    Encima seguro que crónica no se puede ni acercar, por más que le encantaría, porque la mafia del edificio no los deja.
    Triste.

    Besos!

  3. gutundbillig Says:

    Gracias Carolina.
    Lamentablemente, todo es cierto. La furia que tengo hace que al recordar todo me abatate. Y quedó escrito a lo loco.

  4. Carolina Says:

    Que historia…muy bien escrita…no se cuanto tendrà de cierta y cuanto de imaginativa, pero definitivamente, seguì màs que bien tu relato…Aunque en el mundo en que vivimos, ya nada me sorprende…Ojalà vengan tiempos de Paz y Tolerancia…


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: